Dentro de Re/Evolucion el primero de los entrenamientos de desarrollo personal de Chirsitan Herz existe una dinámica conocida como “Papá y Mamá”, enfocada en explorar la relación emocional de los participantes con sus padres. Se trata de un ejercicio guiado que combina imaginación, lenguaje corporal y recuerdos personales.
La actividad se realiza en parejas, donde cada persona alterna entre el rol de participante y acompañante.
El ejercicio comienza con la figura materna. Ambos participantes se sientan frente a frente, mirándose a los ojos. El entrenador pide a uno de ellos que imagine que está viendo a su madre en los ojos de la otra persona.
A partir de ese momento, la dinámica se desarrolla mediante instrucciones específicas.
Primero, la persona debe ponerse de pie mientras la otra permanece sentada, manteniendo el contacto visual. El entrenador puede hacer preguntas sobre lo que la persona siente al ver a su madre “desde arriba”, invitando a reflexionar sobre sensaciones de superioridad, distancia o cambio de perspectiva.
Después, se le pide que se siente en el suelo, mirando hacia arriba a la persona que representa a la madre. En esa posición, el entrenador invita a recordar momentos de la infancia y observar la figura materna desde la perspectiva de un niño, enfatizando sentimientos como dependencia o admiración.
Luego, el ejercicio se enfoca en la relación emocional con la madre. Dependiendo de cómo el participante perciba esa relación, el entrenador puede indicar diferentes acciones físicas:
acercarse y abrazar a la persona,
mantener distancia,
o alejarse.
Posteriormente, se introduce una segunda etapa: actuar la relación que la persona hubiera querido tener, no necesariamente la que vivió. Esto puede implicar acercarse, abrazar, expresar afecto o marcar distancia simbólicamente.
Esta parte del ejercicio suele generar reacciones emocionales intensas, y es común que algunos participantes lloren.
Después de completar la dinámica, los participantes intercambian lugares y repiten el proceso, permitiendo que ambos vivan la experiencia.
Una vez terminada la sección relacionada con la madre, el ejercicio se repite siguiendo la misma estructura, pero ahora enfocándose en la figura paterna.
Se utilizan las mismas instrucciones:
imaginar al padre en la otra persona,
observarlo desde distintas posiciones físicas,
recordar experiencias de la infancia,
y representar la relación vivida o deseada.
Al igual que en la primera parte, la dinámica puede provocar respuestas emocionales profundas.
El ejercicio “Papá y Mamá” se presenta como una herramienta para explorar la relación con los padres y procesar emociones asociadas a la infancia. La combinación de imaginación guiada, contacto visual prolongado y movimientos físicos puede intensificar la experiencia emocional de los participantes.
Para muchas personas, recordar estas relaciones en un entorno grupal puede resultar significativo, pero también puede generar vulnerabilidad emocional. La intensidad del ejercicio proviene no solo de los recuerdos personales, sino del contexto en el que se realiza y de la guía del entrenador durante el proceso.