En el entrenamiento TT o Transformacion Total de Christian Herz, el “progreso” se mide por cuántas personas puedes convencer de entrar.
La presión llega a tal punto que muchos terminan pagando el entrenamiento de sus enrolados con su propio dinero, vendiendo cosas o endeudándose con tarjetas de crédito para “generar resultados”. Se repiten frases como “en el amor, en la guerra y en el enrolamiento todo se vale”, normalizando la presión y la manipulación.
El crecimiento personal no debería implicar endeudarte, convencer a otros bajo presión ni convertir a tu familia y amigos en metas económicas. Si un proceso depende de eso, no es transformación: es coerción.