Un proceso de crecimiento personal no debería hacerte sentir que solo el grupo te entiende y que las personas fuera de él son un obstáculo para tu “proceso”.
Cuando un entrenamiento promueve la idea de que tu familia o tus amigos “no están al mismo nivel” o “no comprenden tu transformación”, se crea dependencia emocional. Eso debilita tu autonomía y fortalece el control del grupo.
El crecimiento real no te aísla de quienes te quieren ni reemplaza tu red de apoyo: la fortalece.